Sin categoría — 24/03/2013 at 17:55

FELIPE V DE BORBÓN, SU CARA OCULTA. Por Cristóbal Miró Fernández

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Felipe V (1684-1746), el nieto de Luis XIV de Francia (1643-1715) fue un hombre incapaz de gobernar, pues no era muy diferente del último rey Austria español, Carlos II (1664-1700), aunque no por razones de consanguinidad entre ambos cónyuges, sino por causa de la educación dada por su abuelo Luis XIV de un modo deliberado, pues no deseaba que fuera un rival para su hermano mayor, Luis, el que tenía que ser Luis XV, aunque su muerte en 1714 hizo que el cargo recayera sobre si hijo, Luis XV (1715-1774). Ello hizo que sus tutores, los de Felipe, lo convirtieran en un maníaco religioso y anularan su sentido racional para entender el mundo que lo rodeaba, hasta el punto que siendo rey iba cinco veces a oír Misa, y los intentos de Isabel Farnesio en el noviembre de 1727 de moderar tales arrebatos religiosos fueron recompensados con palizas y maltratos.

La dependencia de Felipe V de las mujeres era excesiva, como se solía decir “el rey sólo necesita dos cosas para vivir, un libro (la Biblia) y una mujer. La princesa de los Ursinos, copera mayor de la corte, fue enviada por su propio abuelo para dominar tanto a los jóvenes reyes como para hacer de espía suya en la corte de Madrid.

El 22 de diciembre de 1714 en Jadraque, la segunda esposa de Felipe V expulsó a la Princesa de los Ursinos de la corte para que nadie la dominara como se hizo con la primera esposa real, María Luisa de Saboya, fallecida el febrero de 1714 de tuberculosis, y ser ella quien dominara a Felipe. Aquí entra en juego su obsesión sexual. La joven Isabel, cuya descripción era de la de una muchacha regordeta y humilde, cuya única ambición era bordar y leer libros piadosos, era engañosa. En realidad era una mujer con bastante más carácter del que parecía y su intención era salir de las estrechas miras del pequeño principado italiano de la Toscaza del que pertenecía, para unirse a una gran potencia y conseguir el dominio de Italia para sus hijos. La táctica que usó para dominar al rey fue sencilla: lo mantuvo sin consumar el matrimonio hasta que ya no pudo aguantar más la abstinencia sexual y le pidió  consumar el matrimonio. Felipe estaba derrotado. Desde ahora en adelante dependería de Isabel para siempre, y se complacía en considerarse “comme un image” de su esposa, que lo monopolizaba para ella y lo marginaba del resto de mundo, siendo ella la auténtica dueña de la política española.

Pero esta dependencia de las mujeres no implicaba amor hacia ellas, como escribe el Duque de Saint-Simon en 1714, tras la muerte de Luisa de Saboya:

“El rey de España se sintió muy conmovido, pero a la manera real. Le convencieron para que siguiera cazando y disparando, para que pudiera respirar aire libre. En una de sus excursiones, se encontró contemplando el séquito que conducía el cuerpo de la reina al Escorial. Lo siguió con la vista y luego continuó cazando. ¿Son los príncipes seres humanos?”

Memoirs del Duc de Saint-Simon, II, p.319.

Está obsesión sexual marcaría a todos los hijos de Felipe V, hasta el punto que la muerte de Bárbara de Braganza el 27 de agosto del 1758 condujo a Fernando VI a la locura y la muerte un año después, el 10 de agosto de 1759, cómo Lord Stanhope escribió de él: “al rey de España le gusta excesivamente su esposa”. El único que era mentalmente sano fue Carlos III, nacido en Madrid en 1707, hijo de María Luisa de Saboya, aunque su obsesión era la caza.

Pero volvamos a Felipe V. Su desconfianza era crónica. Desconfiaba hasta de sí mismo, y era apático, pues tanto su abuelo como sus consejeros se encargaron de convertirlo en alguien inseguro de sus propias capacidades. Esto lo llevó a varios intentos de abdicación, hasta que en el año 1724 abdicó en Luis I, que aunque joven era admirado por el pueblo. Por su corta edad fue dominado por Isabel Farnesio desde el Escorial, donde los reyes se habían retirado tras la abdicación, mediante un grupo de consejeros. El 1726 el joven Luis I murió y los reyes volvieron al trono de Madrid, él de un modo irascible, ella más conforme con la vuelta al poder.

 

Aparte de estos problemas relacionados con el sexo el rey padecía de esquizofrenia. El año 1717 el rey se encerró en sus habitaciones privadas repitiendo que “ellos” iban a llevárselo. Este caso de locura transitoria en 1717 fue advertido por el valido de la reina Isabel Farnesio, el ministro Alberoni, que señaló que el rey tenía tendencia a llamar cada poco tiempo al padre Daubenton, su confesor, para que lo confesara pues estaba seguro que vivía permanentemente en pecado mortal. Vemos aquí los tres signos de la enfermedad mental de Felipe: dependencia sexual de su esposa, un fervor religioso irracional y una desconfianza crónica de todo lo que le rodeaba, unos signos que irían reapareciendo a lo largo de su vida y que legaría como herencia maldita a sus hijos y sucesores en el trono madrileño.

Pero aun había otro signo de enfermedad mental tanto o más grave que estos signos de desequilibrio mental. El rey podía pasar de hacer una vida “normal” a hacer una vida donde su nivel de actividad como monarca era nulo, y quien se atrevía a pedir cualquier firma para cualquier documento oficial corría el riesgo de ser apaleado por el propio monarca, como sucedió a José Patiño aunque estos episodios tuvieron su pico más alarmante en los años 1732 y 1733, según escribe Sir Benjamin Keene:

“(…) prácticamente estamos sin gobierno, incluso sin apariencia alguna de él, pues no ha visto a sus ministros y a su confesor desde hace casi 20 días, en consecuencia no se ha producido despacho.”

Keene a Newcastle, Sevilla 24 de octubre de 1732 y 23 de diciembre de 1732, PRO, SP 94/112

Conviene poner estos hechos aquí detallados en relación con sus repetidos intentos de abdicación del cargo hasta su abdicación del año 1724 en la persona de su hijo Luis I y su vuelta al trono tras su muerte el año 1726.

José Patiño (1666-1736), reformador borbónico y secretario de Estado de Felipe V. Despreciado por lo reyes murió de un ataque al corazón mientras trabajaba en las oficinas del palacio Real de la Granja. Los mismos reyes lo recompensaron tras su muerte como nunca lo hicieron mientras vivió, y murió, al servicio de sus majestades.

 Pintura realizada por un autor desconocido

Su estado llegó a ser tan desastroso que Saint-Simon, escribió que el año 1721 el rey, que contaba 38 años de edad, estaba muy avejentado, flaco y encorvado. Con sus enfermedades mentales cíclicas el rey aterrorizaba a toda la corte, en especial a la reina, pues entonces exigía su compañía a todas horas, y motivaba que el gobierno del reino fuera desatendido de un modo total por parte del monarca, mientras la propia corte hacía lo que podía para que nadie supiera lo que pasaba en su interior.

El año 1738 y en vísperas de la Guerra de la Oreja hispano-inglesa, Sir Benjamín Keene, ministro británico, dudaba de si España era capaz de soportar al mismo tiempo una guerra y un rey trastornado:

“Cuando por la mañana acude a la misa se comporta como siempre…Pero cuando se retira para comer, lanza tan terribles alaridos que al principio asombraban a todos y que han obligado a sus confidentes abandonar todos los aposentos en cuanto se sienta a la mesa, y en cuanto a la reina, no está segura de su comportamiento durante el resto del día y siempre le mantiene dentro de casa…Por la noche siempre hace que Farinelli interprete las mismas cinco melodías que cantó la primera vez que actuó ante él y no ha dejado de cantarlas todas las noches desde hace casi dos meses…A veces, el propio monarca canta una y otra vez con Farinelli y cuando la música ha terminado, se deja caer en tales monstruosidades y alaridos que se hace todo lo posible para impedir que la gente sea testigo de sus locuras.”

Keene a Newcastle, Segovia, 2 de agosto de 1738, PRO, SP 94/31

Sir Benjamin Keene, como fiel cronista del gobierno borbón español en sus epístolas a ministros británicos como Newcastle y Waldergrave deja también constancia de cómo Felipe V cambió su rutina diaria.

Como Sir Benjamin Keene escribió:

“Su católica Majestad perece estar haciendo experimentos para vivir sin dormir”

Keene a Waldegrave, Sevilla, 6 de abril de 1731, British Library, Add. MS 43, 413, f. 217v ; Keene  a Newcastle, Sevilla, 19 de agosto de 1732, BL, add. MS. 43, 416, f. 13.

Pero el caso más extraño fue su cambio de rutinas diarias de día a noche y viceversa. San Felipe Neri nos da testimonio escrito de estos hechos sucedidos a partir del año 1731 en su Comentarios:

“Cenaba a las cinco de la mañana con las ventanas cerradas y se acostaba a las ocho, para levantarse a mediodía y tomar una comida ligera. A la una se vestía e iba a misa a una capilla cercana, luego recibía a algunos visitantes y pasaba la tarde mirando por la ventana, jugando con sus relojes o haciendo que alguien le leyera hasta que llegaba la hora de la actividad musical o teatral. Después de medianoche, generalmente hacia las dos de la madrugada, llamaba a sus ministros para resolver asuntos, si es que se podía decir así, hasta la hora de prepararse para cenar. Así se completaba el ciclo, en que el rey había invertido el orden normal de las cosas y convertido la noche en día”.

Documento anónimo, 1746, citado por Seco Serrano en San Felipe, Comentarios, pp. XXX-XXXI ; Baudrillart, Philippe V et la cour de France, IV, pp. 73-74.

Conviene recordar que las epístolas de Sir Benjamin Keene están fechadas en Sevilla, en el Real Alcázar, lo que indica que cuando el rey Felipe V padecía recaídas en sus enfermedades mentales era recluido por su esposa en el Real Alcázar hasta que se recuperaba de ellas y podía volver a ejercer de un modo más “normal” como rey de España

Sir Benjamín Keene (1697-1757), ministro británico para España. Pintado por Michel Van Loo.

Como parte final de dicho trabajo cabe recordar que tales actitudes de dicho rey fueron fruto de la educación dada por su abuelo Luis XIV aunque no cabe duda que hubo una enfermedad mental que subyacía, muchos de estos comportamientos fueron inducidos por la educación recibida en la corte real francesa, represiva y, como ya dije en su inicio tendente a sustituir su juicio racional por un fervor religioso desmesurado que lo hiciera temeroso, desconfiado hasta de sí mismo, como señala San Felip Neri, apático, obseso de la religión y el sexo y en caso alguno una opción de gobernante asegurando así que su hermano mayor Luis, fuera en efecto rey de Francia sin impedimento alguno para mantener el cargo de rey, pues nadie confiaría en Felipe para sustituirlo como gobernante francés.

Nombre: Cristóbal Miró Fernández.

Licenciado en Historia

Fecha: 16 de marzo del 2013.

4 Comments

  1. Si me puede facilitar bibliografía de las biografías íntima , o sea , de la vida cotidiana y doméstica de los Borbones del siglo xvIII … He contactado con el archivo del Palacio Real pero no les veo muy proclives a facilitar mucha información. Espero que me pueda ayudar .Gracias . Carlos-

  2. Poseo documentación suficiente para que con la investigación y estudio razonado . Se cambie la historia de Felipe V se conozca la realidad y verdad por un documento de Fe del mismo Rey . Creyendo mas en su documento personal , que en cualquier istoriadores , que cualquiera sabe , cual es LA MADRE , de la información El documento personal del Rey FelipeV de Borbon limpiara su imagen , y en si su documento
    personal de Rey y Gobieno nos indica su realidad y verdad y la historia reconocera , al documento emitido por el , como el importante documento emitido por el y que por culpa de los acontecimientos ocurridos 250 años después EL DESTINO , coloca a este , personal manuscrito , , como al Documento Oficial Real y de Gobierno mas importante y consecuente de cuantos se hallan descubierto para los intereses de ESPAÑA , de las presentes , y de las proximas , generacines de para las presentes y proximas generaciones de Españoles ..queda confirmado que este escrito manuscrito es crisol de la información . El propietario de este manuscrito Oficial Real , otogado a mi familia y los acontecidos , se trasforma en un bien para todos los Españoles . A su disposicion a cuatas preguntas y ruegos muy cordialmente : su investigador de de documentacion Historica , Don Antonio Ignacio Blanco y Ladron de Guevara , a los servicios , del bien para los Españoles y la Recuperacion , Territorial de nuestra ESPAÑA..( Evidencia absoluta ) de que , las dos Coronas Europeas , de España e Inglesas , fueron engañadas por el famoso Tratado de Paz de Utrecht y Ingles .. Con mis mas atentos saludos .T- +34 629 521 223 y T +34 91 5277881

  3. Copia : se haya el manuscrito personal mas importante del Rey Felipe V de Borbon . El destino tras 250 años lo convierte en el real documentación mas inportante para los intereses de ESPAÑA . Antonio Blanco y Ladrón de. Guevara + 34 629521223 y T- 629 521 223 MADRID

  4. Pingback: Càsting monàrquic | Giliet de Florejacs

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